Un ciudadano italiano, Andrea Piombetti, fue condenado por el contrabando de casi mil ejemplares de cactus endémicos de Chile, específicamente de la especie Copiapoa, que se encuentran exclusivamente en la región de Taltal. La condena incluyó una multa de cinco millones de pesos, expulsión inmediata del país, y la prohibición de ingreso por 10 años. La investigación, que involucró a la Fiscalía de Taltal, la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medioambiente (Bidema) de la PDI y la Policía italiana, reveló que Piombetti había recolectado ilegalmente los cactus entre 2013 y 2019, enviándolos a Grecia y Rumania antes de ser comercializados en Italia. El juicio, realizado en el Juzgado de Taltal, culminó con la aceptación de los hechos por parte de Piombetti. Entre 2013 y 2019, el imputado realizó siete viajes a Taltal para recolectar los cactus, que luego fueron enviados a Italia a través de Correos de Chile y redirigidos a su domicilio en Italia. Los cactus eran almacenados y vendidos ilegalmente entre coleccionistas internacionales por precios superiores a los mil euros cada uno. El caso fue descubierto en 2020 cuando la Policía italiana halló los ejemplares en una vivienda en Senigallia. Piombetti fue detenido en septiembre de 2024 en el aeropuerto de Santiago. El fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, destacó la importancia de esta condena como un precedente en la protección del patrimonio ecológico chileno y subrayó la relevancia de la cooperación internacional en la resolución del caso. Además, Mauro Osses Ardiles, abogado de la Fiscalía de Taltal, informó que se están llevando a cabo otras investigaciones relacionadas con la extracción ilegal de cactus en la zona. Recientemente, Bidema inspeccionó varios viveros en Taltal y encontró especies sin documentación legal, las cuales están siendo analizadas. La sentencia también incluyó una pena de 818 días de presidio menor, que fue sustituida por la expulsión y otras sanciones.
La Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente (BIDEMA) y la Corporación Nacional Forestal (CONAF) han intensificado su colaboración para proteger especies endémicas de la Región de Antofagasta, gravemente afectadas por el comercio ilegal. La principal preocupación está centrada en las cactáceas Copiapoa Cinerea y Copiapoa SP., plantas que son originarias del litoral regional y el Parque Nacional Pan de Azúcar, y que han sido objeto de recolección y comercialización ilegal, principalmente a través de plataformas en línea y algunos viveros locales. El comisario Luis Montecinos Sáez, jefe subrogante de la BIDEMA, subrayó la relevancia de esta cooperación, señalando que la protección de estas especies es crucial para la conservación de la biodiversidad local, ya que en muchos casos, las plantas recolectadas ilegalmente llegan incluso a mercados internacionales. Como parte de la estrategia, ambas instituciones han trabajado en la actualización de normativa para fortalecer la fiscalización, incluyendo la implementación de leyes como la Ley 20.283, que regula la recuperación del bosque nativo, y la Ley 20.962, que controla el comercio de especies amenazadas en el marco de la Convención CITES. Además, CONAF ha reforzado su rol proporcionando apoyo técnico para asegurar la trazabilidad de las especies y facilitar su correcta identificación.
Un ciudadano italiano, Andrea Piombetti, fue condenado por el contrabando de casi mil ejemplares de cactus endémicos de Chile, específicamente de la especie Copiapoa, que se encuentran exclusivamente en la región de Taltal. La condena incluyó una multa de cinco millones de pesos, expulsión inmediata del país, y la prohibición de ingreso por 10 años. La investigación, que involucró a la Fiscalía de Taltal, la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medioambiente (Bidema) de la PDI y la Policía italiana, reveló que Piombetti había recolectado ilegalmente los cactus entre 2013 y 2019, enviándolos a Grecia y Rumania antes de ser comercializados en Italia. El juicio, realizado en el Juzgado de Taltal, culminó con la aceptación de los hechos por parte de Piombetti. Entre 2013 y 2019, el imputado realizó siete viajes a Taltal para recolectar los cactus, que luego fueron enviados a Italia a través de Correos de Chile y redirigidos a su domicilio en Italia. Los cactus eran almacenados y vendidos ilegalmente entre coleccionistas internacionales por precios superiores a los mil euros cada uno. El caso fue descubierto en 2020 cuando la Policía italiana halló los ejemplares en una vivienda en Senigallia. Piombetti fue detenido en septiembre de 2024 en el aeropuerto de Santiago. El fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, destacó la importancia de esta condena como un precedente en la protección del patrimonio ecológico chileno y subrayó la relevancia de la cooperación internacional en la resolución del caso. Además, Mauro Osses Ardiles, abogado de la Fiscalía de Taltal, informó que se están llevando a cabo otras investigaciones relacionadas con la extracción ilegal de cactus en la zona. Recientemente, Bidema inspeccionó varios viveros en Taltal y encontró especies sin documentación legal, las cuales están siendo analizadas. La sentencia también incluyó una pena de 818 días de presidio menor, que fue sustituida por la expulsión y otras sanciones.
La Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente (BIDEMA) y la Corporación Nacional Forestal (CONAF) han intensificado su colaboración para proteger especies endémicas de la Región de Antofagasta, gravemente afectadas por el comercio ilegal. La principal preocupación está centrada en las cactáceas Copiapoa Cinerea y Copiapoa SP., plantas que son originarias del litoral regional y el Parque Nacional Pan de Azúcar, y que han sido objeto de recolección y comercialización ilegal, principalmente a través de plataformas en línea y algunos viveros locales. El comisario Luis Montecinos Sáez, jefe subrogante de la BIDEMA, subrayó la relevancia de esta cooperación, señalando que la protección de estas especies es crucial para la conservación de la biodiversidad local, ya que en muchos casos, las plantas recolectadas ilegalmente llegan incluso a mercados internacionales. Como parte de la estrategia, ambas instituciones han trabajado en la actualización de normativa para fortalecer la fiscalización, incluyendo la implementación de leyes como la Ley 20.283, que regula la recuperación del bosque nativo, y la Ley 20.962, que controla el comercio de especies amenazadas en el marco de la Convención CITES. Además, CONAF ha reforzado su rol proporcionando apoyo técnico para asegurar la trazabilidad de las especies y facilitar su correcta identificación.